14/07/2025
ESTACIONAMIENTOS SUBTERRÁNEOS Y DETECCIÓN DE GAS: POR QUÉ ES IMPORTANTE
Los aparcamientos subterráneos presentan varios retos importantes en materia de seguridad. Uno de los aspectos más críticos es la calidad del aire y, en particular, la detección de gases nocivos. La ausencia de ventilación natural y la alta concentración de vehículos hacen que estos entornos sean susceptibles a la acumulación de gases nocivos como el monóxido de carbono (CO), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el metano (CH4).

Aparcamientos subterráneos: qué gases se detectan y por qué
En los estacionamientos subterráneos existen varios peligros relacionados con la presencia de gases:
- Monóxido de carbono: El CO es un gas incoloro e inodoro que proviene de las emisiones de los vehículos. Es altamente tóxico, ya que impide el transporte de oxígeno en la sangre, provocando dolores de cabeza, mareos, confusión y potencialmente la muerte en niveles altos.
- Dióxido de nitrógeno: También derivado de las emisiones de los motores de combustión interna, el NO2 puede irritar las vías respiratorias, causar inflamación y empeorar afecciones preexistentes como el asma. En altas concentraciones, puede provocar problemas respiratorios agudos.
- Metano: El CH4 es un gas inflamable que puede acumularse en espacios cerrados y generar peligro de explosión. Aunque no es directamente tóxico en concentraciones bajas, su inflamabilidad lo hace peligroso en entornos subterráneos.
- Dióxido de carbono: Si bien es un gas natural y menos tóxico que el CO, altas concentraciones de CO2 pueden causar problemas respiratorios y reducir la calidad del aire, lo que provoca síntomas como dolores de cabeza y fatiga.
Tecnologías para la detección de gases en parques subterráneos
Se pueden utilizar varios sensores para la detección de gases en el interior de aparcamientos subterráneos:
- Sensores electroquímicos: Estos sensores son ideales para detectar gases tóxicos como el monóxido de carbono (CO) y el dióxido de nitrógeno (NO2). Funcionan mediante reacciones químicas que producen una corriente eléctrica proporcional a la concentración del gas objetivo, ofreciendo alta sensibilidad y precisión.
- Sensores infrarrojos (IR): se utilizan para detectar gases como el metano (CH4) y el dióxido de carbono (CO2). Estos sensores miden la absorción de luz infrarroja por parte del gas. Son conocidos por su estabilidad y precisión a largo plazo, especialmente en entornos con altas concentraciones de gas.
- Sensores catalíticos: Estos sensores se utilizan habitualmente para detectar gases inflamables como el metano (CH4). Su funcionamiento se basa en la combustión del gas en la superficie de un catalizador, produciendo un cambio de temperatura que se mide para determinar la concentración del gas.
SensitronSrl. (2025, 17 abril). Underground parking and gas detection: why it matters. Sensitron. https://www.sensitron.it/en/underground-parking-and-gas-detection-why-it-matters/